APP

 

Este es por fin mi primer post, con la página terminada y entendiendo mejor qué es lo que tengo para dar. Si posteo cosas anteriores a esta fecha es porque las tenía de borrador y se irán acomodando en sus fechas correspondientes y sucesos presentes.

Deseo hacer este blog desde el 16 de abril de 2019, cuando salí de viaje desde Buenos Aires hacia… no tenía rumbo. Estaba cansada de no escucharme. Había comprobado miles de veces cómo y cuánto me equivocaba siempre que no escuchaba a mi intuición. Necesitaba dejar atrás Buenos Aires de forma definitiva, como quien necesita pasar página… luego verá si vuelve a agarrar la misma revista mientras espera a que le corten el pelo. Necesitaba necesitaba salir del ruido social de Buenos Aires.

En este viaje mi voz interior se transformó en mi voz de supervivencia mayor y pasé por una lenta y consciente transformación profunda. Fuera de la zona de comfort y viajando sola lo que más se resalta es cómo sobrevivir (hacia adelante) y cómo preservarse (hacia atrás). Esto se enfatiza cuando en especial uno mantiene no tener un rumbo geográfico definido. Tengo un objetivo.

Podría decir que es un proyecto cultural-tecnológico, pero es por sobre todo un estilo de vida. Me es cada vez más certero de que al estar en tránsito constante atravieso muchas realidades a cada paso y cada uno de mis movimientos las cose con un punto de hilo y aguja que me identifica. Esta voz, a la que todo le agradezco, me dice a gritos que empiece este blog porque quizás puedan otras personas ver por medio de mis ojos tanto para aprender como para estar en desacuerdo y que ambas cosas nos permita a ambos crecer.

No busco GCU (gente como uno) y su derivada pertenencia social. Prefiero individualidades que amen la verdad que subyace en las contradicciones de esta realidad y por ello sepan qué es ser libres. Sea lo que sea, dejo este blog en las manos de cada quien, para que sea lo que sea.

Y claro, les dejo un tema que me hace sonreir cada vez que últimamente por este lado del mundo falta el sol:

 

Gracias por ser y hacer.

Josie Watson